El verdadero valor no está en el precio
Un alojamiento no vale lo que cuesta, vale lo que aporta. Turismo con sentido, respeto al entorno y experiencias que dejan huella.
Emprender no fue un plan… fue una necesidad de volver a vivir
Durante años me dediqué por completo al hogar y la familia. Pero llegó un momento en el que sentí que ya no podía más. Necesitaba volver a mí. Así empezó mi camino hacia el emprendimiento, con 40 años, sin experiencia, pero con muchas ganas. No fue fácil. De hecho, estuve a punto de rendirme. Pero decidí volver a intentarlo. Y eso lo cambió todo. Esta es la historia de cómo el interiorismo se convirtió en mi forma de crear libertad.
Cómo empezó todo
No sabía quién era. Me había diluido en la maternidad, en la rutina. Y entonces, casi sin buscarlo, apareció una posibilidad: crear, descubrirme, empezar.