Emprender no fue un plan… fue una necesidad de volver a vivir
Durante años me dediqué por completo al hogar y la familia. Pero llegó un momento en el que sentí que ya no podía más. Necesitaba volver a mí. Así empezó mi camino hacia el emprendimiento, con 40 años, sin experiencia, pero con muchas ganas. No fue fácil. De hecho, estuve a punto de rendirme. Pero decidí volver a intentarlo. Y eso lo cambió todo. Esta es la historia de cómo el interiorismo se convirtió en mi forma de crear libertad.